Como todo geek que se precie, guardo un recuerdo especial del que puedo considerar mi primer ordenador: un Sharp MZ-700, específicamente un MZ-721 ya que tenía lector de cinta, peazo maquina.
Antes de eso en mi casa hubo un Spectrum 48K antes de que llegara el Sharp pero solamente lo usaba mi padre de vez en cuando. Luego, sobre el año 86-87 llegó llegó el MZ de algún modo desconocido para mí, pero creo que no tuvo tanto éxito como el Spectrum y hasta que no me picó el gusanillo prácticamente hasta el año 88 o 89 no empecé a trastear con él.
Se podía conectar a una televisión, pero conseguimos un monitor Saab de fósforo verde que usaban en un banco, supongo que de unas 6 o 7 pulgadas, completamente metálico por fuera y debía pesar unos 4 o 5 kilos. Una combinación explosiva.
Además el equipo venía con un extenso manual donde se describía absolutamente todo: el uso básico, una referencia de todas las instrucciones del ensamblador, direcciones de los puertos y incluso el esquemático de la placa por si las moscas. Eso eran manuales y no lo que dan ahora.
Aunque estaba bastante bien para la época (apareció en 1983 en Japón), venía con un procesador Sharp LH-0080 compatible con el archiconocido Z80 y 64Kb de RAM, lo que era mucho más que suficiente. Y traía un lector de cintas donde había que cargar el intérprete de BASIC porque venía sin lenguaje integrado en la ROM.
Todas estas cosas no las sabía por entonces, pero pasé buenos ratos programando tonterías en BASIC, intentando hacer funcionar código que publicaban en las revistas, sobretodo para Spectrum y Amstrad CPC que no siempre conseguía hacer funcionar. Y realmente no consigo recordar qué hacía tanto tiempo delante de aquel aparato cuando por no tener no tenía ni juegos.
Y lo que más rabia me da es que en algún momento el ordenador se perdió en algún lugar del espacio y del tiempo (y eso que con el monitor no pasaba desapercibido). En fin, quizás algún día aparezca por alguna buhardilla.