Mar 10, 2010 2
IKEA
Ya tardaba en escribir sobre este apasionante tema. Cada fin de semana miles de valencianos nos desplazamos hacia nuestro IKEA más cercano para poder adquirir esos productos que aquí se nos tienen vetados, recorriendo como mínimo los 250km que separan la capital del Túria de Murcia, cuando no vamos a Madrid o a Zaragoza. Este peregrinaje no es casual: IKEA engancha.
Recuerdo la primera vez que fui a uno de estos centros, fue en Hannover cuando estuve de Erasmus por allí (esto es otra historia que contaré en otro momento). Mis compañeros de piso querían comprar unos detalles para completar sus habitaciones mientras yo me conformaba con una cama medio rota de segunda mano. No recuerdo qué pero estoy seguro de que algo me compré, como cada una de las otras veces que he ido a un IKEA.
Ahora cuando voy a casa de los amigos, no es raro preguntar: “Oye ¿Eso es un Bjursta o un Lack?” o “¿Cómo has dormido en tu Sultan nueva? ¿Mejor de látex?” (que por cierto ahora ya tienen medidas españolas) o bien “Me he comprado una Galant y estoy encantado y además muy bien de precio”… Y luego cuando vuelves a tu casa te comenta tu novia (o le comentas a tu novio): “¿Has visto la caja Kajsa (obviamente) que tenían tan mona? Cuando vayamos a IKEA la compramos”.
Y es que si algo se hace en IKEA es comprar, comprar y comprar. Y luego llegas a caja y te quedas flipando con el montante porque al principio todo parece barato hasta que sumas. Pero claro, es que al final has comprado media tienda.
A mi en realidad lo que más me gusta de IKEA son las Kakor Chokladflarn. Ni el chorizo de reno, ni el sucedáneo de caviar, ni el arenque ahumado, ni las famosas albóndigas: estas galletas son lo mejor del centro comercial y a un precio muy asequible. Pero claro, para comerlas ¿querremos una mesa y unas sillas no? Ahí está el secreto de los suecos.
En fin, si nunca habéis ido a IKEA, no dejéis pasar la oportunidad de visitarlo cuando vayáis a alguna ciudad que lo tenga (no, en Valencia no hay) y si ya lo tenéis en la vuestra, sentíos afortunados, los dioses escandinavos están de vuestro lado.
Y ya sé que IKEA tiene muchos detractores y la verdad que si te gusta ser original, mejor no vayas, pero soy vago y no me gusta pensar en exceso ni recorrer cientos de tiendas buscando el detalle perfecto, que además seguro que es caro. ¿A tí te gusta IKEA?

Últimamente estoy viendo algunas series de estas que están tan de moda, como Lost o Heroes y la verdad que algunas son muy buenas pero a veces echo de menos las series de toda la vida.



