Cada vez estoy más convencido de que fui un afortunado al no haber cursado la enseñanza básica en castellano, cuando era -y sigue siendo- la norma en muchos lugares.
Muchas tonterías se han dicho por ejemplo de que en ciertos lugares no se puede estudiar en castellano -y luego llevan a sus hijos a un colegio inglés privado- y que los pobres chavales se las ven y se las desean para comprender esa lengua extraña por la crueldad de un sistema educativo que los subyuga a sufrir semejante condena.
Francamente, no conozco una sola persona que haya estudiado en España en una lengua distinta al castellano que no lo conozca igual o mejor que los que han hecho todos los estudios en dicha lengua. Es omnipresente en la prensa, en la televisión, en los blogs, en la calle. Es inevitable aprenderla por lo que se podría decir que se aprende gratis.
Pero ahí no terminan los beneficios, los de aprender 2 lenguas al precio de una sino que mejora el conocimiento subyacente común, lo que facilita la transferencia de conocimientos entre esas lenguas y las otras lenguas que se quieran aprender.
Los lugares donde no hay bilingüismo territorial lo tienen más complicado porque es difícil encontrar maestros y profesores con conocimientos de lenguas extranjeras -y más con buen nivel- pero en el resto de lugares hay profesionales bilingües de sobra.
Así que, en vez de tanto quejarse, lo que hay que hacer es aprovechar el bilingüismo territorial para mejorar la educación en vez de discutir o hacer experimentos estúpidos.
PD: Y felicidades a todos los catalanes, que como los canarios, ya son un país más civilizado.







