climens.net

Un punto de vista parcial y sesgado del MundoReal™

El amigo informático

geekyderekCada vez que veo a algún informático pringado en algún encargo de un supuesto amigo que le ha pedido un favorcillo, siempre me viene a la mente aquel gran sketch de la Hora Chanante. Y ¿quién no tiene un amigo informático? (espero que menos cabroncete que el del vídeo).

La verdad que es una profesión curiosa. No me imagino a alguien haciéndose unos planos para su nueva casa con el Autocad y luego llamar a su amigo arquitecto para que le ayude con “unos detalles”. O embozar el inodoro con montones de papel y llamar al primo fontanero a ver si puedes ahorrarte unos durillos. O preparar una comida en casa y pedirle a un cocinero que es cuñado de no sé quién que te haga una paellita. O el conocido cirujano al que le llaman para ver si tiene un ratillo para hacer unos retoques. En fin, ejemplos mil se me ocurren, vale que algunos están cogidos con pinzas, pero me he tomado la licencia de exagerar un poco.

No sé en mi vida cuantos Windows habré instalado, cuantas redes habré configurado, cuántas horas he perdido haciendo favores (y grandes) a mucha gente que no lo merecía (otros sí, todo sea dicho). Una cosa es que me guste trastear con ordenadores y otra muy distinta pasarme una tarde de domingo peleándome con un portátil que no quiere arrancar o limpiando un ordenador que tenía más virus y más barras de Internet Explorer de los que es capaz de detectar un antivirus. No es divertido, hay cosas mejores que hacer. Y como yo los hay a montones, aunque con los años he aprendido a decir: no.

Además hay muchos informáticos en paro que agradecerían tener un trabajo aunque fuera arreglando ordenadores de gente, que en vez de llamar al amigo informático, lo llevan a un lugar donde les atenderán profesionales a un precio muy razonable, comparado con muchos otros servicios que pagamos con alegría, con precios abusivos y llenos de caraduras.

Y tú ¿eres de los que pringa o de los que llama al amigo informático?

Nota: Por cierto, si eres informático o manitas con los ordenadores, que no se te suban a las barbas, que somos buena gente pero no es cuestión de que nos tomen por tontos. Aprende a decir que no.

Mi primer ordenador

Sharp MZ-700Como todo geek que se precie, guardo un recuerdo especial del que puedo considerar mi primer ordenador: un Sharp MZ-700, específicamente un MZ-721 ya que tenía lector de cinta, peazo maquina.

Antes de eso en mi casa hubo un Spectrum 48K antes de que llegara el Sharp pero solamente lo usaba mi padre de vez en cuando. Luego, sobre el año 86-87 llegó llegó el MZ de algún modo desconocido para mí, pero creo que no tuvo tanto éxito como el Spectrum y hasta que no me picó el gusanillo prácticamente hasta el año 88 o 89 no empecé a trastear con él.

Se podía conectar a una televisión, pero conseguimos un monitor Saab de fósforo verde que usaban en un banco, supongo que de unas 6 o 7 pulgadas, completamente metálico por fuera y debía pesar unos 4 o 5 kilos. Una combinación explosiva.

Además el equipo venía con un extenso manual donde se describía absolutamente todo: el uso básico, una referencia de todas las instrucciones del ensamblador, direcciones de los puertos y incluso el esquemático de la placa por si las moscas. Eso eran manuales y no lo que dan ahora.

Aunque estaba bastante bien para la época (apareció en 1983 en Japón), venía con un procesador Sharp LH-0080 compatible con el archiconocido Z80 y 64Kb de RAM, lo que era mucho más que suficiente. Y traía un lector de cintas donde había que cargar el intérprete de BASIC porque venía sin lenguaje integrado en la ROM.

Todas estas cosas no las sabía por entonces, pero pasé buenos ratos programando tonterías en BASIC, intentando hacer funcionar código que publicaban en las revistas, sobretodo para Spectrum y Amstrad CPC que no siempre conseguía hacer funcionar. Y realmente no consigo recordar qué hacía tanto tiempo delante de aquel aparato cuando por no tener no tenía ni juegos.

Y lo que más rabia me da es que en algún momento el ordenador se perdió en algún lugar del espacio y del tiempo (y eso que con el monitor no pasaba desapercibido). En fin, quizás algún día aparezca por alguna buhardilla.